Tecnología Una espiral de gran potencia
La tecnología SpiralCell ofrece mayores prestaciones
Hubo un tiempo en que los automóviles eran relativamente simples. Un motor, la caja de cambios, el chasis, algunos asientos, unas puertas, el techo y cuatro ruedas. Y una radio, por supuesto. Ahora no puedes conducir sin una radio en tu coche.
Y fue este accesorio lo que hizo pensar a los conductores: ¿Qué otra cosa podría poner aquí? ¿Qué más accesorios podría tener?
Así llegaron los altavoces para sonidos graves. Los teléfonos para automóviles. Los sistemas de navegación instalados en el salpicadero. Videojuegos en los apoyacabezas. Equipos de DVD. Todo tipo de cargadores para distintos aparatos. Y un consumo extra para las baterías convencionales de automóviles.
Esta avalancha de aparatos electrónicos en los automóviles motivó, en parte, el desarrollo de la serie de baterías Optima® de Johnson Controls, una serie que utiliza la avanzada tecnología SpiralCell.
El corazón de una nueva batería
Las placas de las baterías SpiralCell disponen de mayor superficie que las de las baterías convencionales debido a que se enrollan en espiral. Esto significa que hay más sustancias químicas en contacto con la superficie, lo que permite recargas más rápidas y mayor transferencia de energía.
Al ser menor la separación de las placas de las baterías Optima se minimiza la resistencia interna. Y a menor resistencia interna, mayor potencia de carga en un factor de forma más reducido.
Además, las placas en espiral van ancladas para lograr mayor resistencia a las vibraciones. Esto supone una gran ventaja para aplicaciones que exigen movimiento intensivo. Así también, al reducir la vibración se minimiza la pérdida de la materia activa de las placas y con ello se consigue una batería con menor pérdida de potencia y una vida útil significativamente más larga.
Por último, algunas de las aleaciones y los aditivos utilizados en las baterías tienen mayor tendencia a transferir electrones, lo que reduce su eficacia y permite que la batería se autodescargue con mayor rapidez. En comparación, las baterías SpiralCell utilizan plomo de alta pureza que minimiza la autodescarga.
Descarga al máximo
Además de las baterías de arranque Optima, Johnson Controls también ofrece una línea de baterías Optima de ciclo profundo con tecnología SpiralCell.
Las baterías de ciclo profundo están diseñadas para aplicaciones en las que se produce una descarga del 60 al 70 por ciento de la capacidad de la batería durante su funcionamiento. Es este consumo de amperaje repetitivo y profundo lo que le da el nombre a este tipo de batería: "ciclo profundo". El sistema es muy distinto al de las baterías de arranque de los automóviles, que experimentan una descarga del 1 al 3 por ciento.
Entre las aplicaciones de ciclo profundo figuran lo motores eléctricos fuera borda, los carritos de golf, las sillas de ruedas eléctricas, y las fuentes de alimentación domésticas o las de las caravanas. Los coches de policía, las ambulancias, y los coches de bomberos también son candidatos a utilizar baterías de ciclo profundo Optima.
Y fue este accesorio lo que hizo pensar a los conductores: ¿Qué otra cosa podría poner aquí? ¿Qué más accesorios podría tener?
Así llegaron los altavoces para sonidos graves. Los teléfonos para automóviles. Los sistemas de navegación instalados en el salpicadero. Videojuegos en los apoyacabezas. Equipos de DVD. Todo tipo de cargadores para distintos aparatos. Y un consumo extra para las baterías convencionales de automóviles.
Esta avalancha de aparatos electrónicos en los automóviles motivó, en parte, el desarrollo de la serie de baterías Optima® de Johnson Controls, una serie que utiliza la avanzada tecnología SpiralCell.
El corazón de una nueva batería
Las placas de las baterías SpiralCell disponen de mayor superficie que las de las baterías convencionales debido a que se enrollan en espiral. Esto significa que hay más sustancias químicas en contacto con la superficie, lo que permite recargas más rápidas y mayor transferencia de energía. Al ser menor la separación de las placas de las baterías Optima se minimiza la resistencia interna. Y a menor resistencia interna, mayor potencia de carga en un factor de forma más reducido.
Además, las placas en espiral van ancladas para lograr mayor resistencia a las vibraciones. Esto supone una gran ventaja para aplicaciones que exigen movimiento intensivo. Así también, al reducir la vibración se minimiza la pérdida de la materia activa de las placas y con ello se consigue una batería con menor pérdida de potencia y una vida útil significativamente más larga.
Por último, algunas de las aleaciones y los aditivos utilizados en las baterías tienen mayor tendencia a transferir electrones, lo que reduce su eficacia y permite que la batería se autodescargue con mayor rapidez. En comparación, las baterías SpiralCell utilizan plomo de alta pureza que minimiza la autodescarga.
Descarga al máximo
Además de las baterías de arranque Optima, Johnson Controls también ofrece una línea de baterías Optima de ciclo profundo con tecnología SpiralCell.Las baterías de ciclo profundo están diseñadas para aplicaciones en las que se produce una descarga del 60 al 70 por ciento de la capacidad de la batería durante su funcionamiento. Es este consumo de amperaje repetitivo y profundo lo que le da el nombre a este tipo de batería: "ciclo profundo". El sistema es muy distinto al de las baterías de arranque de los automóviles, que experimentan una descarga del 1 al 3 por ciento.
Entre las aplicaciones de ciclo profundo figuran lo motores eléctricos fuera borda, los carritos de golf, las sillas de ruedas eléctricas, y las fuentes de alimentación domésticas o las de las caravanas. Los coches de policía, las ambulancias, y los coches de bomberos también son candidatos a utilizar baterías de ciclo profundo Optima.
